Convierte el interés en decisión — el visitante ya eligió
La ficha es donde se decide. A diferencia de la home (que presenta) o del índice (que reparte), el visitante que llega a un L3 ya eligió qué le interesa: este módulo, este producto, este servicio. La ficha no tiene que venderle la sección —tiene que darle todo lo que necesita para decir «sí»: qué es, para qué sirve, cómo funciona, qué lo diferencia y cuál es el siguiente paso—. Por eso agota el tema en su propia página, sin remitir a otra: cada clic extra para entender es una fuga de conversión.